El Ministerio de Salud y la OPS/OMS promueven medidas para reducir el consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos, especialmente entre adolescentes y jóvenes, mediante políticas de prevención y ambientes libres de emisiones.
Santo Domingo.– El Ministerio de Salud Pública, con el apoyo de una misión de cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), impulsa el fortalecimiento de políticas públicas orientadas a garantizar ambientes 100 % libres de humo de tabaco y otras emisiones en la República Dominicana.

La misión, que se desarrolla del 27 al 30 de julio, tiene como objetivo brindar asistencia técnica para avanzar en la implementación de medidas que protejan el derecho de la población a respirar aire limpio y reducir la exposición al humo del tabaco y a los cigarrillos electrónicos.
Como parte de esta agenda, la institución realizó el encuentro “Sin Filtro: Jóvenes, Tabaco y Realidad”, un espacio de diálogo que reunió a organizaciones juveniles, instituciones públicas y organismos internacionales para promover la participación de los jóvenes en la prevención del consumo de tabaco y productos con nicotina.
Durante la apertura de la actividad, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, destacó que la juventud debe asumir un papel activo en la construcción de políticas públicas relacionadas con la salud.
“Estoy convencido de que la juventud no es únicamente beneficiaria de las políticas públicas; la juventud debe ser protagonista de su construcción. Cuando un joven transmite información basada en evidencia, cuestiona la desinformación o promueve estilos de vida saludables, genera un impacto que muchas veces trasciende el alcance de cualquier campaña institucional”, afirmó.
El funcionario advirtió que las industrias del tabaco continúan utilizando estrategias de mercadeo dirigidas a adolescentes y jóvenes para minimizar los riesgos asociados al consumo de cigarrillos convencionales y electrónicos.
Asimismo, recordó que no existe un nivel seguro de exposición al humo del tabaco y que cada vez existe mayor evidencia científica sobre los efectos nocivos de los cigarrillos electrónicos y otros productos emergentes de nicotina, especialmente cuando su consumo comienza a edades tempranas.
Por su parte, el representante interino de la OPS/OMS, Bernardino Vitoy, exhortó a la juventud a convertirse en protagonista de la prevención.
“Sabemos que ustedes son el principal objetivo de los productos de tabaco y nicotina. Pero también sabemos que tienen la fuerza y la creatividad para desnormalizar su consumo, crear espacios libres de humo y convertirse en líderes de un movimiento que salva vidas”, expresó.
La encargada de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, Andelys de la Rosa, sostuvo que enfrentar el consumo de tabaco y de nuevos productos de nicotina requiere el trabajo conjunto del Estado, la juventud, la sociedad civil y los organismos internacionales.
Espacios libres de humo
Durante la jornada se explicó que los ambientes 100 % libres de humo implican que todos los espacios cerrados, incluidos hospitales, escuelas, universidades, oficinas públicas y privadas, lugares de trabajo y el transporte público, permanezcan libres tanto del humo del tabaco como de las emisiones de cigarrillos electrónicos y dispositivos similares.
Las autoridades enfatizaron que la ventilación o la existencia de áreas para fumadores no elimina los riesgos para las personas expuestas, por lo que las recomendaciones internacionales promueven la prohibición del consumo en espacios públicos cerrados.
Además de proteger a la población del humo de segunda mano, estas políticas buscan retrasar el inicio del consumo entre adolescentes y facilitar que quienes desean dejar de fumar puedan hacerlo en ambientes más saludables.
Evidencia internacional y situación en el país
Durante la misión técnica también fueron presentadas experiencias internacionales sobre los efectos positivos de las leyes de ambientes libres de humo.
Entre ellas se destacó que Guatemala redujo en un 94 % la concentración de nicotina en espacios cerrados seis meses después de aplicar la normativa; Chile registró una disminución del 7.8 % en los infartos agudos de miocardio y una reducción del 15.6 % en la mortalidad cardiovascular; mientras que Uruguay logró reducir en un 17 % las hospitalizaciones por infarto y disminuir el consumo de tabaco entre adolescentes.
Las autoridades señalaron además que estas políticas no han generado impactos negativos sobre la actividad económica ni el turismo, de acuerdo con estudios realizados en distintos países.
En República Dominicana, el Ministerio de Salud informó que el 10 % de la población adulta fuma, mientras que entre el 6 % y el 8 % de los adolescentes de 13 a 15 años consume cigarrillos convencionales o electrónicos, con una tendencia de crecimiento, especialmente entre las mujeres.
A nivel mundial, el tabaco provoca más de ocho millones de muertes cada año, de las cuales más de siete millones corresponden a consumidores directos y alrededor de 1.3 millones a personas no fumadoras expuestas al humo ajeno.




