La mascota de cuatro años, cuyo cuidado comparte el artista con Gabriela Berlingeri, protagoniza junto al cantante puertorriqueño una producción especial de “Dogue” realizada en Puerto Rico.
Puerto Rico.– Bad Bunny vuelve a colocarse frente a las cámaras, pero esta vez comparte el protagonismo con Sansa Martínez Berlingeri, su beagle de cuatro años, que se convirtió en una de las figuras centrales de la nueva edición de “Dogue”, el especial anual de Vogue dedicado al universo canino.

Sansa, cuyo cuidado el cantante comparte con la empresaria Gabriela Berlingeri, protagonizó junto a Benito Antonio Martínez Ocasio una sesión fotográfica realizada en un restaurante de Puerto Rico, acondicionado especialmente para recrear la atmósfera de un bistró italiano.
La producción llega luego de que el intérprete culminara a finales de julio la etapa internacional de su gira “Debí Tirar Más Fotos”, previo a las dos funciones previstas en el estadio Hiram Bithorn para cerrar oficialmente el recorrido.
¿Quién es Sansa Martínez Berlingeri?
La beagle tiene cuatro años y forma parte de la vida del artista desde que era una cachorra. Bad Bunny la adoptó cuando tenía aproximadamente tres meses y, desde entonces, ha aparecido en diferentes momentos de su vida pública.

Su nombre está inspirado en Sansa Stark, uno de los personajes de la serie Juego de Tronos. El cantante ha explicado que eligió el nombre por la fuerza y presencia que identificaba tanto en el personaje como en su mascota.
Sansa también ha tenido contacto previo con el mundo artístico. En 2023 apareció en el videoclip de “Ojitos Lindos”, uno de los temas incluidos en el álbum Un Verano Sin Ti.
Ahora, su participación en “Dogue” la coloca en una producción editorial internacional junto a su famoso dueño.
Una cena italiana frente a las cámaras
Para la sesión fotográfica, Vogue transformó un restaurante puertorriqueño en un escenario inspirado en un tradicional bistró italiano.
Bad Bunny y Sansa fueron fotografiados alrededor de una mesa ambientada con mantel rojo, velas, flores y platos de espagueti, creando una peculiar escena de cena entre el cantante y su mascota.

La producción ofrece además una mirada a la relación entre ambos fuera de los escenarios y presenta una faceta más cotidiana del artista puertorriqueño, quien ha mantenido a Sansa como una compañera recurrente durante los últimos años.
Con su aparición en “Dogue”, Sansa Martínez Berlingeri pasa de acompañar a una de las mayores estrellas de la música latina a convertirse ella misma en protagonista frente a las cámaras de Vogue.



