Durante su espectáculo en Las Vegas, la artista compartió detalles inéditos sobre los desafíos emocionales de su divorcio y cómo la mentoría de Louise Hay la ayudó a superar la crisis personal.
Nueva York | Lunes 9 de marzo de 2026. – En una revelación cargada de emotividad, la cantante y actriz Jennifer López utilizó el escenario de su residencia “Up All Night Las Vegas”, en el Caesars Palace, para reflexionar sobre uno de los periodos más complejos de su vida: su separación del salsero Marc Anthony. Ante una audiencia que colmó el Colosseum, la intérprete admitió que el fin de su matrimonio en 2011 la dejó en una situación de vulnerabilidad extrema.

López describió aquel tiempo como una etapa de profunda incertidumbre, marcada por la presión de enfrentarse a la soltería mientras criaba a sus hijos, los gemelos Emme y Max, quienes en ese entonces tenían apenas tres años. “Fue en realidad un tiempo muy difícil. Estuve a punto de darme por vencida”, confesó la artista en un intermedio de su presentación, conectando de forma directa con los asistentes.
La danza como metáfora de resiliencia
La artista relató cómo la guía de la reconocida autora de autoayuda y mentora, Louise Hay, fue crucial para recuperar su estabilidad. Según narró López, Hay utilizó su formación profesional como bailarina para ofrecerle una analogía que cambiaría su perspectiva sobre el fracaso y el dolor.
“Ella me preguntó: ‘Jennifer, cuando estás aprendiendo un baile y te equivocas en los pasos, ¿qué haces?’. Le dije que seguía hasta dominarlos. Ella me respondió: ‘Es correcto, Jennifer, sigue bailando siempre'”, recordó la vocalista. Esta lección de perseverancia se convirtió en el eje central de su mensaje de superación, instando a sus seguidores a no detenerse frente a las adversidades que la vida les presente.

Un legado de superación
Jennifer López y Marc Anthony contrajeron nupcias en 2004, convirtiéndose en una de las parejas más emblemáticas del entretenimiento latino. Aunque anunciaron su separación en 2011, el proceso de divorcio no se formalizó legalmente hasta 2014. Desde entonces, ambos han mantenido una relación cordial enfocada en la crianza de sus hijos, quienes hoy tienen 18 años.
El momento culminó con una invitación de la artista a su público para “bailar una y otra vez” sin importar las circunstancias, dando paso a la interpretación de su éxito “Dance Again”, tema que simboliza su renacimiento tras la crisis matrimonial.




