Santo Domingo, Rep. Dominicana | 18 de febrero de 2026. – La exponente urbana dominicana Tokischa ha roto el silencio sobre su constante ausencia en los Premios Soberano, la máxima distinción del arte y la cultura en la República Dominicana. Durante una entrevista con el comunicador Tony Dandrades, la artista manifestó su desconcierto ante la falta de nominaciones e invitaciones por parte de la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte), a pesar de su sólida proyección internacional y sus reconocimientos en escenarios globales.

Contraste entre el éxito internacional y el local
La intérprete resaltó la ironía de ser valorada por la Academia de la Grabación en Estados Unidos mientras se le omite en su tierra natal. «A mí me nominaron para los Grammy… y los Grammy son los Grammy. Permiso», subrayó la artista, recordando que ha sido considerada para los premios más prestigiosos de la industria musical anglosajona.
A pesar de haber colaborado con íconos globales como Madonna y Rosalía, Tokischa siente que existe una resistencia institucional hacia su figura en territorio dominicano. Al comparar la gala local con una reunión familiar o un evento popular, expresó: «Los Soberanos son especiales porque son el premio dominicano… Es como que no me dejen entrar a un teteo, como que no me inviten al cumpleaños de mi primo».
Representación y visión de futuro
Tokischa defendió su rol como embajadora de la cultura dominicana, asegurando que, independientemente de las críticas a su propuesta irreverente, ella es la «representante de República Dominicana en el mundo». La artista afirmó que su principal vínculo es con los sectores populares y que su identidad está profundamente arraigada en los barrios que la vieron crecer.
Aunque dejó claro que el no ser parte de la premiación no afecta su estabilidad emocional —«¿Me quita el sueño? Yo duermo muy bien», puntualizó—, sí reclamó el espacio que, por trayectoria, considera que le corresponde. A sus casi 30 años, la cantante reafirmó su vocación artística y dejó abierta la posibilidad de evolucionar hacia otros géneros en el futuro, incluyendo música más espiritual, sin abandonar la esencia que la ha catapultado al estrellato mundial.




