El Comando Central de EE. UU. destruyó centros de mando iraníes en respuesta a misiles contra sus destructores; la OMI advierte que 1,500 buques siguen atrapados en el Golfo
A pesar del reciente intercambio de fuego hostil en el estrecho de Ormuz, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el alto el fuego pactado con la República Islámica de Irán el pasado mes de abril se mantiene “vigente”. En declaraciones telefónicas a la cadena ABC, el mandatario minimizó la gravedad de la reciente escalada militar, calificando la respuesta estadounidense como un “golpecito de amor” (love tap).

La tensión se disparó luego de que el Comando Central (CENTCOM) confirmara ataques de precisión contra instalaciones militares y centros de mando y control en territorio iraní. Esta operación fue una respuesta directa al lanzamiento de misiles, drones y el despliegue de lanchas rápidas por parte de las fuerzas de Teherán contra destructores de la Armada de EE. UU. que transitaban por el estrecho. Mientras que el Pentágono afirma actuar en defensa propia y “no buscar una escalada”, el Ejército de Irán denunció formalmente que Washington ha violado los términos del cese al fuego.
Crisis marítima: 20,000 tripulantes varados
El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), el panameño Arsenio Domínguez, alertó sobre las dimensiones críticas de la crisis. Según el organismo, aproximadamente 1,500 buques y 20,000 tripulantes se encuentran actualmente atrapados en el golfo Pérsico debido al bloqueo y la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz. Domínguez calificó la situación de “circunstancias difíciles” para la industria global, destacando que los marinos son víctimas de un conflicto geopolítico ajeno a su labor.
Diplomacia y sanciones europeas
En el ámbito político, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, informó haber mantenido una reunión de más de dos horas con el líder supremo, Mojtaba Jameneí, para abordar cuestiones de gobierno y seguridad nacional tras los recientes incidentes.
Por otro lado, la presión internacional sobre Teherán no cede. El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, descartó de manera tajante la posibilidad de levantar las sanciones de la Unión Europea mientras persista el bloqueo en Ormuz. Francia ha condicionado cualquier flexibilización económica a la reapertura inmediata de esta vía marítima vital para el comercio mundial de hidrocarburos.




