Con el 57% del parque vehicular, las motocicletas protagonizan el mayor número de muertes y agresiones colectivas en las vías del país
SANTO DOMINGO. – La reciente muerte de un chofer en Santiago a manos de una turba ha reavivado el debate nacional sobre la inseguridad vial y el comportamiento arbitrario de un sector de los motoristas que, bajo consignas como “un golpe a uno, un golpe a todos”, recurren de manera sistemática a la persecución y el linchamiento tras incidentes de tránsito.
Expertos y ciudadanos denuncian que se ha vuelto un patrón recurrente que grupos de motociclistas rodeen, agredan y extorsionen a conductores —especialmente mujeres— tras colisiones leves, exigiendo pagos inmediatos bajo amenaza de romper cristales o causar daños físicos a los vehículos. Esta práctica de “justicia por mano propia” refleja una grave crisis de fiscalización y respeto a la ley en las vías públicas.

Cifras que alarman
A pesar de que las motocicletas representan el 57% del parque vehicular dominicano (aproximadamente 3.6 millones de unidades), la realidad institucional es crítica: menos del 1% de los motociclistas posee una licencia de conducir activa y la gran mayoría carece de seguro vehicular vigente. Esta falta de regulación formal contribuye a la impunidad y al aumento de la siniestralidad, siendo los motoristas los principales causantes de accidentes y el grupo con mayor número de fallecidos en el país.
Historial de sangre y violencia
El caso de David Carlos Abreu Quesada en Santiago, perseguido hasta un recinto judicial para ser asesinado, es el más reciente de una lista negra que incluye eventos traumáticos para la sociedad dominicana:
- Noviembre 2024: Un sargento policial ultimó a un ciudadano tras un roce vehicular en Santo Domingo.
- Julio 2025: Seis motoconchistas fueron procesados por una agresión colectiva en la avenida Winston Churchill.
- Casos emblemáticos: La muerte de figuras como Leslie Rosado en 2021 también tuvo su origen en incidentes con motocicletas que escalaron a violencia letal.
Reacción de los gremios
Ante la ola de críticas, la Federación Nacional de Motoconchistas (FENAMOTO) se distanció de estos hechos, calificando como “vandálica” la conducta de quienes participaron en el crimen de Santiago. El gremio aseguró que estas acciones no representan a los trabajadores honestos y solicitó que se aplique “todo el peso de la ley” a los responsables para limpiar la imagen del sector.
Sin embargo, el miedo persiste entre los conductores. Testimonios de ciudadanos narran persecuciones que terminan en las puertas de sus residencias, donde deben ser auxiliados por seguridad privada o vecinos ante la ausencia de una intervención policial efectiva en el momento del acoso vial.
Las autoridades enfrentan el desafío urgente de fortalecer la fiscalización del tránsito y erradicar las paradas de motoconcho que promueven prácticas de autogestión de justicia, en un país donde la calle se ha convertido, para muchos, en un escenario de supervivencia.





