La llegada del pontífice está prevista para el próximo 16 de noviembre a una casa de acogida del Callao, donde residen unas 60 personas, muchas de ellas sin familiares cercanos.
Lima.– La próxima visita del papa León XIV a un hogar de adultos mayores en el Callao, Perú, ha generado una renovada expectativa entre sus residentes, quienes aseguran que la noticia les ha devuelto ilusión y ánimo en medio de situaciones marcadas por la enfermedad, la soledad y el abandono familiar.

El pontífice tiene previsto visitar el próximo 16 de noviembre la casa de acogida de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, donde viven alrededor de 60 adultos mayores.
Para muchos de los residentes, la posibilidad de recibir personalmente al papa representa un acontecimiento que nunca imaginaron experimentar.
“Nunca pensé que fuéramos a tener un papa peruano y menos que viniera a mi casa”, expresó Laura, una residente de 84 años, al referirse a la expectativa que ha generado la visita.
Una visita que ha cambiado el ánimo del hogar
La casa de acogida está ubicada en el Callao, provincia portuaria situada junto a Lima. Allí las religiosas atienden a adultos mayores que enfrentan distintas condiciones de salud y, en algunos casos, carecen de familiares cercanos que los visiten.
Sor María Agripina Garrido, integrante de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, explicó que la noticia ha provocado una gran emoción entre residentes y trabajadores.

“Para todos es como un sueño tener al Santo Padre en nuestra casita, donde lo podemos recibir con mucho cariño y mucho amor”, manifestó.
La religiosa explicó que detrás de la vida cotidiana del hogar existen historias marcadas por enfermedades, limitaciones físicas, soledad y abandono familiar, por lo que considera que la presencia del pontífice tendrá un significado especial.
A su juicio, que León XIV haya decidido acercarse a una población vulnerable representa un mensaje de acompañamiento para quienes atraviesan momentos difíciles.
“Es lo más maravilloso que me podía pasar”
Una de las historias que refleja el impacto provocado por el anuncio es la de Laura, quien lleva más de dos años enfrentando un cuadro de depresión y permanecía gran parte del tiempo aislada en su habitación.
La noticia de que el papa visitaría personalmente el hogar produjo un cambio significativo en su estado de ánimo, según relatan desde la institución.
“Cuando hemos entrado aquí sabemos que ya no vamos a salir, y saber que vendrá el papa es para mí lo más maravilloso que me podía pasar en mis 84 años de vida”, expresó la adulta mayor.

José Luis, otro de los residentes, lleva cerca de diez años viviendo en el hogar y actualmente se recupera de una segunda operación. Según relató, desde que conoció la noticia se siente más contento y con mayores deseos de continuar adelante.
“Hay tantos lugares que puede visitar y nos ha escogido a nosotros. Es una bendición que ni siquiera esperábamos”, expresó.
El residente reconoció que la soledad forma parte de la realidad de algunos adultos mayores que no reciben visitas familiares, pero aseguró que la llegada del pontífice ha permitido recuperar la esperanza dentro de la institución.
Permanecerá entre 30 y 40 minutos
Inicialmente, los residentes y religiosas consideraban que poder observar al papa durante su visita a Perú ya representaba una experiencia especial.
Sin embargo, meses después una comisión del Vaticano visitó la casa de acogida y posteriormente se confirmó que el hogar había sido incluido directamente en la agenda del pontífice.
La visita está prevista para la mañana del 16 de noviembre, último día de León XIV en territorio peruano.
De acuerdo con lo programado, el papa permanecerá entre 30 y 40 minutos en el lugar. Primero visitará la capilla y posteriormente se dirigirá a un pequeño estrado instalado en el patio principal para compartir con los residentes.
Las religiosas y adultos mayores ya se preparan para recibirlo en una jornada que consideran histórica para la institución.
Un vínculo previo con Perú y el Callao
Antes de asumir el pontificado, Robert Prevost mantuvo una estrecha relación con Perú. Entre 2020 y 2021, además de desempeñarse como obispo de Chiclayo, ejerció como administrador apostólico de la Diócesis del Callao.
Durante ese período, según los relatos recogidos, realizaba frecuentes desplazamientos entre ambas ciudades, separadas por cientos de kilómetros.
Ahora regresará al Callao como León XIV y tendrá entre sus actividades este encuentro con los adultos mayores, una visita que, incluso antes de producirse, ya ha transformado el ambiente dentro del hogar.
Para sus residentes, más que una parada dentro de una agenda oficial, la llegada del pontífice representa compañía, reconocimiento y una oportunidad de sentirse nuevamente tomados en cuenta.




