El despliegue ucraniano dejó al menos tres víctimas mortales, paralizó los cuatro aeropuertos internacionales de la capital rusa y afectó infraestructura crítica; Rusia respondió con una ofensiva nocturna de 287 drones
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, defendió este domingo la legitimidad del mayor ataque con vehículos aéreos no tripulados perpetrado por sus fuerzas militares contra la región de Moscú. El mandatario ucraniano afirmó de manera contundente que la incursión aérea está completamente justificada y se ejecutó con el objetivo estratégico de trasladar el costo del conflicto al territorio ruso y presionar al Kremlin para que ponga fin a las hostilidades.

“Nuestras respuestas a la prolongación de la guerra por Rusia y a sus ataques contra nuestras ciudades y pueblos están completamente justificadas”, manifestó textualmente el gobernante a través de sus plataformas digitales oficiales. En sus declaraciones, donde compartió material audiovisual que mostraba densas columnas de humo emanando de los puntos impactados, Zelenski catalogó las operaciones de largo alcance como “sanciones” tácticas destinadas a enviar un mensaje inequívoco a la ciudadanía y a las autoridades de la Federación Rusa.
El jefe de Estado extendió un reconocimiento público al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y a las Fuerzas de Defensa por la precisión demostrada durante el bombardeo selectivo, logrando vulnerar los sistemas de protección rusos a una distancia superior a los 500 kilómetros de la línea fronteriza. Zelenski enfatizó que, a pesar de que la concentración de defensas antiaéreas en el distrito moscovita es la más densa del territorio enemigo, las capacidades tecnológicas de Ucrania consiguieron superar dichos blindajes.
Víctimas mortales y daños estructurales en Moscú
Los informes suministrados por las autoridades locales rusas confirmaron que la ofensiva ucraniana —que involucró el despliegue de más de 80 drones teledirigidos— provocó la muerte de al menos tres personas y dejó un saldo de quince heridos en la capital y sus demarcaciones periféricas. Las explosiones e impactos de los artefactos provocaron daños severos en residencias particulares, obligaron a activar protocolos de emergencia en infraestructuras críticas y forzaron la suspensión temporal de todas las operaciones comerciales en los cuatro aeropuertos internacionales de Moscú.
El gobernador de la región moscovita, Andréi Vorobiov, detalló a través de la red de mensajería rusa MAX que en el distrito de Starbéevo, en la ciudad satélite de Jimki, una mujer perdió la vida luego de que un dron se estrellara contra su vivienda, dejando además a un hombre atrapado bajo los escombros. De igual forma, se reportó el fallecimiento de dos hombres en la localidad de Pogorelki debido a la caída de fragmentos sobre una edificación en fase de construcción. Las ciudades de Krasnogorsk, Istra y Naro-Fominsk también registraron incendios en viviendas y civiles lesionados.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, notificó que doce de las personas heridas pertenecen al personal civil y de construcción que laboraba en los accesos de la refinería de petróleo de Moscú. El funcionario aclaró que los daños no consiguieron interrumpir el ciclo de procesamiento tecnológico de la planta de carburantes. Asimismo, testigos reportaron haber escuchado más de una veintena de estallidos de gran intensidad en las proximidades del aeropuerto internacional de Domodédovo.
Respuesta militar del Kremlin
En paralelo al asalto sobre su capital, las Fuerzas Armadas de Rusia ejecutaron una contraofensiva de represalia durante la misma noche, lanzando un total de 287 drones contra territorio ucraniano. De acuerdo con el parte oficial matutino emitido por la Fuerza Aérea de Ucrania en Telegram, las unidades defensivas lograron interceptar y neutralizar 279 de estos aparatos sobre las regiones del sur, norte y este del país, mitigando el impacto de la respuesta de Moscú.
Este cruce de ataques masivos acentúa el pulso militar entre ambas naciones. Previamente, los registros de defensa aérea rusos habían reportado la neutralización de 61 naves no tripuladas en las cercanías de Moscú el pasado 7 de mayo, antecedentes que se suman a los bloqueos de 74 drones registrados en incidentes separados durante marzo de 2025, consolidando una tendencia de guerra aérea de alta intensidad en la retaguardia de ambos frentes.




