El paso de la embarcación es visto por Tokio como un “avance positivo”, mientras casi 40 buques vinculados a Japón permanecen retenidos en el Golfo Pérsico por las tensiones entre Irán y Estados Unidos
Un buque petrolero vinculado a Japón, que se encontraba retenido en el Golfo Pérsico con cuatro tripulantes a bordo, logró cruzar con éxito el Estrecho de Ormuz este jueves. El movimiento ocurre en un momento de máxima tensión geopolítica, marcado por el cierre de esta vía estratégica por parte de Irán y el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes.

El Gobierno japonés calificó el tránsito de la embarcación, que ya se dirige hacia el archipiélago nipón, como un “avance positivo”. Este es el segundo buque de bandera o intereses japoneses que logra atravesar el estrecho recientemente, luego de que otra embarcación —retenida desde febrero con dos millones de barriles de crudo— lograra pasar a finales de abril.
Desafío a la parálisis energética
Japón mantiene intensas gestiones diplomáticas con Teherán para liberar a casi 40 embarcaciones adicionales que siguen varadas en la zona. El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para la economía global, ya que por sus aguas circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial.
Aunque Irán anunció el cierre de la ruta tras los ataques sufridos por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes, el régimen persa aclaró que permitiría el paso a buques de naciones que no tengan vínculos directos con la ofensiva de Washington. No obstante, la situación sigue siendo de alta vulnerabilidad, como lo demuestran los recientes ataques reportados contra buques cisterna como el Kokuka Sangyo y el Front Altair.
Diplomacia en la cumbre de Pekín
El cruce de este segundo buque coincide con la reunión de alto nivel en Pekín entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping. Washington busca que China, principal socio comercial de Irán, ejerza una mayor presión sobre Teherán para normalizar el tráfico de hidrocarburos y frenar la escalada militar.
Mientras se esperan resultados de la cumbre en Asia, la comunidad internacional observa con cautela si este paso de buques japoneses representa una apertura gradual del estrecho o si se trata de excepciones aisladas dentro de una guerra que amenaza con paralizar el suministro energético global.




