El canciller Roberto Álvarez interviene ante el Consejo Permanente de la OEA; exige respeto a las autoridades democráticas electas en 2025 y a la paz social de esa nación
El Gobierno de la República Dominicana fijó una postura firme de rechazo absoluto ante cualquier manifestación de violencia o acción fáctica orientada a desestabilizar el orden constitucional en el Estado Plurinacional de Bolivia, exigiendo el respeto irrestricto a la voluntad soberana expresada por los ciudadanos en las urnas durante los comicios generales de 2025.
La posición oficial del Estado dominicano fue expuesta por el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, durante una intervención de carácter virtual ante la sesión ordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA). En dicho foro hemisférico, el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, denunció la gravedad de las acciones de fuerza en su país, mientras que el viceministro de Relaciones Exteriores boliviano, Carlos Paz Ide, rindió un informe situacional pormenorizado.

Preocupación por crisis humanitaria y sectores vulnerables
El jefe de la diplomacia dominicana manifestó la profunda consternación del Poder Ejecutivo ante el rumbo de la crisis política, social y de abastecimiento que aqueja al territorio boliviano. Extendió un mensaje de solidaridad con las familias que sufren los rigores de los bloqueos de vías y disturbios callejeros, eventos que han provocado un desabastecimiento crítico de combustibles, alimentos de primera necesidad e insumos médicos esenciales.
“Cuando el conflicto político abandona los cauces institucionales y se traslada al bloqueo de carreteras, a la paralización de servicios esenciales y a la confrontación violenta en las calles, quienes primero sufren son siempre los sectores más vulnerables de la sociedad”, sentenció el canciller Álvarez.
El funcionario recordó que las autoridades vigentes, encabezadas por el presidente boliviano Rodrigo Paz, gozan de plena legitimidad de origen. Por tal motivo, argumentó que las discrepancias entre facciones deben resolverse obligatoriamente mediante los mecanismos legales establecidos y nunca empleando la coacción o la intimidación institucional.
Llamado al diálogo y precedentes ante la OEA
Álvarez precisó que la postura dominicana guarda una estricta coherencia histórica, recordando que el país ya había condenado de forma “inequívoca y contundente” los pasados intentos de quiebre democrático perpetrados contra la administración del expresidente Luis Arce Catacora, durante las plenarias de la 54.ª Asamblea General de la OEA que se desarrolló en Asunción, Paraguay, en junio de 2024.
Para la Cancillería dominicana, la coyuntura actual requiere combinar firmeza democrática con prudencia política, reconociendo que los desafíos de Bolivia tienen un trasfondo estructural profundo que solo podrá superarse mediante pactos nacionales de largo plazo.
Finalmente, el diplomático valoró de forma positiva las iniciativas de las autoridades bolivianas para propiciar acercamientos con los sectores productivos, al tiempo que encomió la cooperación humanitaria desplegada por el Gobierno de Argentina y otras naciones vecinas para canalizar asistencia básica hacia la población afectada.




