Santo Domingo, República Dominicana, 3 de febrero de 2026. El incremento sostenido en la cotización internacional del oro ha generado un efecto positivo sobre la economía dominicana, traduciéndose en mayores entradas de divisas, un fortalecimiento relativo de la moneda nacional y un aumento en la recaudación fiscal, según el economista Henri Hebrard.
Hebrard explicó que, por ser la República Dominicana un país exportador de metales preciosos, la subida del precio internacional repercute directamente en los flujos comerciales. Subrayó que la referencia de precios la marca el mercado global —con Londres como uno de los principales centros de cotización— y no las autoridades locales ni las empresas mineras, por lo que cada embarque se valora según esa cotización internacional.
De acuerdo con la Dirección General de Aduanas, las exportaciones conjuntas de oro y plata alcanzaron 2,600 millones de dólares el año pasado, cifra que evidencia la relevancia del sector para las cuentas externas. El economista destacó la contribución de la operación minera en Pueblo Viejo, Cotuí, que desde su reactivación en 2013 se posicionó como una de las mayores productoras del continente y aporta una parte significativa de la oferta nacional.
Hebrard añadió que el metal actúa como reserva de valor en contextos de incertidumbre: la demanda acumulada por inversores y bancos centrales ha presionado al alza la cotización, que creció aproximadamente 90 % en los últimos 12 meses. En ese marco, proyectó que la onza podría situarse entre 6,000 y 7,000 dólares hacia fines de 2026 si persisten las actuales tendencias internacionales.
Como recomendación, el economista instó a las autoridades a gestionar prudente y estratégicamente los recursos adicionales, orientándolos a inversión productiva y a fortalecer la estabilidad macroeconómica para maximizar los beneficios del sector minero.




