Nueva York, USA. 7 de febrero del 2026. – Una nueva disposición de la Administración de Pequeñas Empresas de los Estados Unidos (SBA, por sus siglas en inglés) ha encendido las alarmas entre la comunidad inmigrante. A partir del próximo 1 de marzo, los ciudadanos que posean residencia permanente (green card) quedarán excluidos de los programas de préstamos de la agencia, una medida que impactará de manera directa a decenas de miles de emprendedores dominicanos en territorio estadounidense.
La portavoz de la agencia, Maggie Clemmons, justificó la decisión señalando que el enfoque exclusivo de la SBA será impulsar el crecimiento económico y la creación de empleos para ciudadanos estadounidenses. Este anuncio representa un endurecimiento drástico de las políticas crediticias de la entidad, que el año pasado ya había elevado del 51% al 100% el requisito de propiedad por parte de ciudadanos o residentes, medida que ahora queda anulada para dar paso a la exclusión total de los residentes legales.
La diáspora dominicana, con una fuerte presencia en sectores como supermercados, bodegas, barberías, salones de belleza y talleres mecánicos, se verá gravemente perjudicada por esta restricción. Los préstamos de la SBA son vitales para estos pequeños negocios debido a que ofrecen tasas de interés más bajas que la banca tradicional, plazos de pago más largos y una flexibilidad que permite operar a quienes no califican para créditos comerciales ordinarios.
John Arensmeyer, director ejecutivo de Small Business Majority, advirtió que estas restricciones tendrán un efecto negativo en la creación de nuevas empresas en todo el país durante los próximos años. Para muchos dominicanos que han construido sus negocios basados en estos incentivos, el acceso al capital se verá drásticamente limitado, poniendo en riesgo la sostenibilidad de sus establecimientos y la generación de empleos en sus comunidades.




