Santo Domingo, Rep. Dominicana | 18 de febrero de 2026. – Con el tradicional rito de la imposición de ceniza en las frentes de millones de feligreses, la comunidad cristiana marca hoy el comienzo de la Cuaresma. Este periodo, que se extiende por 40 días, funciona como una etapa de preparación espiritual y reflexión profunda antes de la llegada de la Pascua.

Simbolismo y ritos de conversión
Durante las liturgias celebradas en las diversas parroquias del país, los sacerdotes dibujan una cruz de ceniza mientras repiten frases solemnes como: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”. Este gesto no es solo una tradición, sino una representación de la humildad humana, el arrepentimiento y la intención de renovar el espíritu desde el interior.
Un detalle distintivo de esta ceremonia es el origen de la ceniza. Siguiendo la costumbre litúrgica, esta se obtiene de la quema de las palmas que fueron bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior, creando un ciclo simbólico que une el inicio y el fin de la festividad más importante del cristianismo.
Un tiempo de sacrificio y oración
El Miércoles de Ceniza da apertura a una temporada fundamentada en tres pilares: la oración, el ayuno y la caridad. Para la Iglesia Católica, así como para otras denominaciones como la Anglicana y la Luterana, hoy es un día de ayuno obligatorio y abstinencia de carne, prácticas que buscan fortalecer la voluntad y la fe del creyente.
Es relevante mencionar que esta fecha no es fija en el calendario gregoriano, ya que se calcula 46 días antes del Domingo de Resurrección, variando cada año entre los meses de febrero y marzo. Con esta jornada de recogimiento, los fieles inician oficialmente el camino que culminará en las celebraciones de la Semana Santa.




