La ministra portavoz, Elma Saiz, suscribe las palabras del monarca y aboga por una Cumbre Iberoamericana de “máximo nivel” en Madrid. El reconocimiento histórico busca distender las relaciones diplomáticas con México.
Madrid, España | Martes 17 de marzo de 2026. – El Gobierno español, a través de su ministra portavoz, Elma Saiz, manifestó este martes su respaldo absoluto y sin fisuras a las recientes declaraciones del Rey Felipe VI, quien reconoció la existencia de “muchos abusos” durante el proceso de la conquista de América. Desde el Palacio de la Moncloa, el Ejecutivo aseguró que las palabras del monarca reflejan una postura informada y compartida, admitiendo que ciertos hechos históricos, analizados con los valores actuales, “no pueden hacernos sentir orgullosos”.
Las declaraciones del Rey se produjeron durante una visita a la exposición ‘La mujer en el México indígena’, donde estuvo acompañado por el embajador de México, Quirino Ordaz Coppel. En dicho escenario, Felipe VI subrayó la necesidad de conocer la historia con rigor, aceptando que, si bien debe existir un contexto, es innegable el dolor causado en el pasado, lo que marca un hito en el discurso oficial de la Corona hacia los pueblos originarios de Latinoamérica.

Hacia la Cumbre Iberoamericana y el deshielo con México
La ratificación del Gobierno a las palabras del Rey se interpreta como un movimiento estratégico para suavizar las tensiones diplomáticas con la administración de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. Cabe recordar que el distanciamiento se agudizó tras la falta de respuesta a la solicitud de perdón histórico planteada por el anterior mandatario, López Obrador, lo que derivó en la exclusión del monarca de la toma de posesión de Sheinbaum en 2024.
La ministra Saiz expresó el deseo del Gobierno de que la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid en noviembre de este año, cuente con la presencia de la mandataria mexicana y con la “mayor participación posible de líderes internacionales”, enfatizando la importancia de fortalecer la comunidad de naciones hispanohablantes en el contexto global actual.
Debate político y posiciones encontradas
No obstante, el reconocimiento histórico ha generado reacciones inmediatas en el arco político español. El líder de la oposición y presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, se distanció de la postura del Gobierno y la Casa Real, asegurando sentirse “orgulloso del legado español” y calificando de “disparate” juzgar hechos del siglo XV con criterios contemporáneos.
Ante esto, la portavoz Saiz criticó la postura del líder conservador, acusándolo de “negar la historia” y de adoptar posiciones “negacionistas” que pasan por encima de las propias instituciones del Estado.
Un paso hacia la justicia histórica
Esta postura gubernamental se alinea con lo expresado anteriormente por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien ya había admitido que en la historia compartida con México “ha habido dolor e injusticia” hacia los pueblos originarios. Con este reconocimiento, el Estado español busca cerrar brechas históricas y proyectar una relación basada en el respeto mutuo y la verdad compartida frente a los desafíos del siglo XXI.




