En un contundente discurso en París, el mandatario dominicano define la corrupción como un “impuesto invisible” y destaca que, bajo su gestión, la justicia ha dejado de ser un instrumento del Poder Ejecutivo
SANTO DOMINGO, RD | Martes 24 de marzo de 2026. – El presidente Luis Abinader reafirmó este martes en París que la integridad constituye el eje estratégico de su administración y un motor indispensable para el desarrollo económico y democrático de la República Dominicana. Durante su intervención en el Foro Global Anticorrupción e Integridad de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el jefe de Estado presentó un modelo de gestión pública fundamentado en la transparencia y la rendición de cuentas universal.
En una alocución que captó la atención de líderes internacionales y expertos en gobernanza, Abinader fue enfático al señalar que la integridad trasciende el discurso político para convertirse en una estructura de control real. “La integridad no es un eslogan, sino un sistema de gobernanza basado en el Estado de derecho, la transparencia y la rendición de cuentas universal”, sentenció el mandatario, añadiendo que este valor fortalece la confianza ciudadana y la estabilidad institucional.

El impacto económico de la falta de ética
Uno de los puntos más agudos del discurso presidencial fue la vinculación directa entre la ética pública y la salud financiera de la nación. El mandatario dominicano advirtió sobre las consecuencias sistémicas de las prácticas ilícitas, calificándolas como un lastre para el crecimiento. “La corrupción actúa como un impuesto invisible que aumenta los costos, distorsiona la competencia, desalienta la inversión y reduce la productividad”, expresó Abinader ante el plenario de la OCDE.
Para contrarrestar este fenómeno, detalló que su gobierno aplica una estrategia de cuatro pilares: prevención, mediante comisiones de integridad que identifican riesgos internos; transparencia, asegurando que la información sea “accesible, estructurada y útil”; coordinación, para alinear todas las políticas estatales; y cumplimiento, que garantiza la aplicación de la ley sin distinciones.
Justicia independiente: “Nadie está por encima de la ley”
El presidente aprovechó el escenario internacional para resaltar los hitos de la reforma judicial en la República Dominicana. Hizo especial énfasis en la designación de una procuraduría independiente y la posterior modificación constitucional que limita el poder presidencial en el nombramiento de dicha autoridad. “La justicia no es un instrumento del Gobierno”, puntualizó el jefe de Estado, reafirmando que el Ministerio Público actúa con total autonomía.
En ese mismo orden de ideas, Abinader señaló que el país atraviesa un momento histórico con procesos judiciales en curso sobre presunta gran corrupción, lo cual ha devuelto al ciudadano la creencia en que las investigaciones avanzan de manera técnica y no política. Según sus palabras, estos procesos confirman que, en el actual contexto democrático dominicano, “nadie está por encima de la ley”.
Reconocimiento y visión de futuro
El mandatario concluyó su intervención reconociendo la trayectoria de Milagros Ortiz Bosch, directora de Ética e Integridad Gubernamental, por su labor en alinear las políticas nacionales con los estándares internacionales de la OCDE. Abinader definió la integridad como un “activo estratégico” para fomentar la innovación y fortalecer la democracia.
Acompañaron al presidente en este foro internacional los ministros José Ignacio Paliza (Presidencia), Roberto Álvarez (Relaciones Exteriores) y Luis Miguel De Camps (Trabajo), quienes integran la comitiva oficial en territorio francés.





