Los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion batirán este lunes el récord de distancia alcanzado por la humanidad; presenciarán un eclipse solar único que no podrá ser visto desde la Tierra
Santo Domingo, RD | Lunes 6 de abril de 2026.- La misión Artemis II de la NASA ha comenzado este lunes la etapa crítica y final de su trayectoria lunar, realizando un histórico sobrevuelo sobre la cara oculta del satélite natural. La tripulación, integrada por el comandante Reid Wiseman, los astronautas de la NASA Victor Glover y Christina Koch, junto al astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) Jeremy Hansen, aprovechará esta maniobra para batir el récord histórico de distancia máxima alcanzada por la humanidad en el espacio profundo.

Durante la ventana de sobrevuelo de seis horas programada para este 6 de abril, los tripulantes tendrán la oportunidad exclusiva de presenciar un eclipse solar desde la perspectiva de la cápsula Orion. La NASA explicó que, durante este fenómeno, el Sol quedará totalmente oculto a la vista al pasar por detrás de la Luna, un espectáculo astronómico que tendrá una duración de casi una hora y que no podrá ser observado desde nuestro planeta.
En este periodo de oscuridad, la tripulación observará a la Luna mayormente oscura, lo que les brindará una oportunidad científica única para buscar destellos de luz provocados por meteoroides que impacten en la superficie lunar, así como partículas de polvo elevándose sobre el borde del satélite y otros objetivos del espacio profundo, incluyendo planetas. Asimismo, mientras el Sol se deslice por detrás del cuerpo celeste, los astronautas podrán observar detalladamente la corona solar, que es la capa más externa de la atmósfera del Sol.
Kelsey Young, jefa del Directorio de Ciencia y Exploración de la NASA para la misión Artemis II, describió la oportunidad de observar el eclipse como “un momento poético” tanto para la tripulación como para la humanidad. El plan de trabajo para esta tarde incluye el registro exhaustivo de características geológicas que ayuden a los científicos a comprender la formación de la Luna y del sistema solar, tales como cráteres, antiguos flujos de lava, grietas y crestas generadas por el desplazamiento de la capa exterior de la Luna a lo largo del tiempo.
Sobre la trascendencia de esta etapa de la misión, Young puntualizó: “Sé que los datos que obtengamos inspirarán a la próxima generación de científicos y exploradores; pero, además, esta misión acercará la Luna a nosotros y nos unirá a todos, brindándonos un punto de conexión tangible con nuestro satélite”. Con este sobrevuelo, la misión Artemis II no solo recolecta información técnica vital, sino que reafirma el liderazgo internacional en la nueva era de la exploración espacial.





