La infraestructura de 49 kilómetros conecta de manera estratégica a las provincias Duarte y María Trinidad Sánchez, impulsando la producción de arroz y cacao
DUARTE. – El presidente de la República, Luis Abinader, encabezó este domingo el acto de inauguración del Circuito Vial Bajo Yuna, una infraestructura que supera los 49 kilómetros de extensión y que transforma la conectividad en la región nordeste del país. El proyecto no solo facilita la movilidad entre comunidades históricamente aisladas, sino que fortalece el intercambio comercial de rubros fundamentales para la economía nacional como el arroz y el cacao.

Con una longitud principal de 42.8 kilómetros, este circuito habilita un paso seguro para los residentes de La Reforma, Las Coles, La Jagua, El Jobo, Jobo Afuera, Molenillo y La Garza. Asimismo, establece una conexión directa con la autopista Juan Pablo II y la carretera Nagua–Samaná. Como parte integral de la intervención, el Gobierno también ejecutó el asfaltado de 6.2 kilómetros de vías internas en las comunidades beneficiadas.
Compromiso con la conectividad regional
Durante su intervención, el jefe de Estado afirmó que su gestión mantiene un ritmo de construcción de carreteras sin precedentes, con el objetivo de acortar distancias en todo el territorio nacional. “Nunca antes se habían construido tantas carreteras como en la actualidad”, enfatizó Abinader, citando como ejemplo adicional la vía que actualmente se construye para unir Las Guáranas con Pimentel, en esta misma demarcación.
El mandatario destacó la alta calidad de los trabajos y la eficiencia en la asignación de recursos públicos. En ese escenario, informó a los presentes que dará respuesta a otras necesidades planteadas por los comunitarios, incluyendo la construcción de una funeraria, un cementerio y planes adicionales de pavimentación.
Impacto social y económico
La obra, ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), mejora las condiciones de vida de más de 20,000 personas de forma directa y supera los 30,000 beneficiarios indirectos. Al facilitar el acceso a servicios básicos de salud y educación que solían ser de limitado acceso, el circuito rompe barreras de aislamiento que afectaban a estas comunidades por décadas.

Por su parte, el ministro Eduardo Estrella subrayó que la entrega ocurre en un momento clave para el sector agrícola, eliminando trabas para el transporte de la producción de arroz. “Estamos llenos de vías que comunican unas comunidades con otras y mejoran la calidad de vida de la gente”, señaló Estrella, destacando que los hechos demuestran la eficiencia en el uso de los fondos del Estado.
Infraestructura resiliente y desarrollo continuo
Debido a que el Bajo Yuna es una zona históricamente vulnerable a inundaciones, el diseño del circuito incorpora soluciones avanzadas de drenaje y elevación que garantizan la transitabilidad incluso bajo condiciones climáticas adversas. Esta visión busca proteger tanto a los ciudadanos como a la inversión agrícola frente a los desafíos climáticos del presente y futuro.
El senador por la provincia Duarte, Franklin Romero, calificó la zona como una de las más productivas del país y aseguró que la obra reducirá los costos logísticos y las pérdidas poscosecha, aumentando la competitividad de los productores locales. El titular de Obras Públicas añadió que en la provincia Duarte se trabaja actualmente en otros 78 kilómetros de carretera, la circunvalación de San Francisco de Macorís, la construcción de cinco puentes y el asfaltado de calles en municipios como Pimentel, El Aguacate y Mamá Tingó.
En el acto participaron el senador por María Trinidad Sánchez, Alexis Victoria Yeb; las gobernadoras Ana Xiomara Cortés y María López, así como el director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), Olmedo Caba.




