El mandatario estadounidense rechaza las condiciones de Teherán que exigen el fin del bloqueo petrolero; mientras tanto, la Casa Blanca evalúa suspender impuestos a la gasolina por el alza de precios
Las posibilidades de un acuerdo que ponga fin al conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán parecen alejarse nuevamente. El presidente Donald Trump calificó ayer como “totalmente inaceptable” la contrapropuesta de paz enviada por Teherán, cerrando así la puerta a las condiciones exigidas por la República Islámica para detener las hostilidades.

A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense expresó su descontento tras leer el documento: “Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán. No me gusta, ¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”, sentenció Trump.
Las exigencias de Teherán
La propuesta iraní, difundida por la agencia Tasnim, establecía que la guerra finalizaría inmediatamente tras la firma de un acuerdo, otorgando un periodo de 30 días para concluir las negociaciones técnicas. Sin embargo, el pliego de condiciones incluía puntos que Washington considera inviables:
- Levantamiento de sanciones: El fin de las restricciones económicas y el desbloqueo de activos en la OFAC.
- Fin del bloqueo petrolero: Permitir la libre exportación de crudo iraní desde sus puertos.
- Control del Estrecho de Ormuz: Que la República Islámica maneje esta vía estratégica bajo ciertos “compromisos” por parte de EE. UU.
- Cese al fuego en Líbano: Punto que Teherán describe como una “línea roja” innegociable.
Amenazas militares y represalias
En paralelo a la vía diplomática, la tensión militar ha escalado. La Guardia Revolucionaria de Irán amenazó con atacar centros de mando estadounidenses en Oriente Medio y embarcaciones enemigas si continúan las agresiones contra sus buques mercantes, tras el bombardeo de dos petroleros el pasado viernes en el golfo de Omán. “Nuestros misiles y drones tienen fijado al enemigo como objetivo”, advirtió la Armada iraní.
Impacto económico en Estados Unidos
El prolongado conflicto ha disparado los costos de la energía a nivel global. Ante el aumento sostenido de los precios del combustible, la administración Trump anunció que estudia suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina. Esta medida busca aliviar el bolsillo de los consumidores estadounidenses, afectados directamente por la inestabilidad en las rutas de suministro del crudo.




