Río de Janeiro. 13 de febrero del 2026.– En un movimiento estratégico que busca redefinir su papel en la cadena de suministros global, el Gobierno de Brasil confirmó que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva formalizará un acuerdo de cooperación en minerales críticos y tierras raras durante su visita de Estado a la India en marzo. Esta alianza estratégica tiene como objetivo fundamental fortalecer los lazos comerciales entre dos de las economías más importantes del bloque BRICS y asegurar el acceso a recursos clave para la transición energética.
La directora para Asia y el Pacífico de la Cancillería brasileña, Susan Klebank, destacó que el acuerdo se sustenta en el pilar de la nueva política industrial del país. Según Klebank, la prioridad absoluta es dejar atrás el modelo de exportación de materia prima bruta para dar paso a la atracción de inversiones que permitan el procesamiento nacional. “traer valor agregado a la producción nacional. No solo extraer el mineral sino también procesarlo aquí”, enfatizó la diplomática.

El potencial de las reservas brasileñas
Actualmente, Brasil ostenta la posición de poseedor de las segundas reservas mundiales de tierras raras, un grupo de 17 elementos químicos esenciales para la fabricación de imanes permanentes, turbinas eólicas, teléfonos inteligentes y motores de vehículos eléctricos. Pese a este vasto potencial, la industria de refinado y separación de estos elementos ha estado históricamente concentrada en pocos mercados, lo que otorga a este pacto con la India una relevancia geopolítica de primer orden.
Para Brasil, la cooperación con Nueva Delhi representa una oportunidad para acceder a tecnología de punta y capital, mientras que para la India, el acuerdo asegura una fuente diversificada de suministro de minerales críticos, reduciendo la vulnerabilidad ante fluctuaciones en los mercados internacionales y monopolios de suministro.

Una agenda bilateral en expansión
La firma de este convenio es el resultado de meses de negociaciones bilaterales que buscan integrar las capacidades de ambos países. Además del sector minero, la gira del presidente Lula da Silva pretende abrir puertas en sectores de alta tecnología, defensa y energías renovables. Al unir fuerzas, Brasil e India no solo buscan beneficios económicos directos, sino también consolidar un bloque que promueva la autonomía tecnológica y la industrialización sostenible en el hemisferio sur.




