Santo Domingo, Rep. Dominicana. 12 de febrero del 2026. — El presidente Luis Abinader garantizó que la construcción de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo ha integrado rigurosamente todas las normativas y recomendaciones de seguridad técnica necesarias para su puesta en marcha. Durante una rueda de prensa celebrada en el Palacio Nacional, el mandatario ratificó que encabezará el acto inaugural de esta importante extensión ferroviaria el próximo 24 de febrero, asegurando que la infraestructura está lista para integrarse al sistema de transporte masivo de manera confiable.
El mandatario explicó que, tras un exhaustivo proceso de supervisión técnica, el Gobierno ha dado cumplimiento a las observaciones estructurales identificadas, destinando para ello partidas especiales en el Presupuesto General del Estado de 2025 por un monto aproximado de RD$2,500 millones. Estos recursos han permitido al Ministerio de Obras Públicas reforzar intervenciones específicas y ejecutar un plan de mejoras integrales.
“Todas las recomendaciones de seguridad se han seguido y se han aplicado en el Metro”, sostuvo Abinader ante los cuestionamientos sobre el proceso de peritaje. El mandatario precisó que cerca del 95 % de las observaciones realizadas por los especialistas ya han sido subsanadas, lo que incluyó intervenciones en un 10 % de los puntos evaluados que requirieron medidas técnicas precisas.
Transparencia y respuesta a sectores técnicos
Ante la reciente postura del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), Abinader enfatizó que la transparencia ha sido el pilar fundamental de este proyecto. Reiteró que el compromiso de su administración es la protección absoluta de los usuarios y la preservación de la infraestructura a largo plazo, invitando a la población a acompañarle en el primer recorrido oficial para dejar la obra operando con normalidad de cara al periodo de Semana Santa.
Criterios de ingeniería y resiliencia estructural
Por su parte, el ingeniero Osiris de León, coordinador de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras del Estado, defendió la solidez de la Línea 2C y detalló los esfuerzos realizados para asegurar su estabilidad ante escenarios críticos, como eventos sísmicos de gran magnitud. De León aclaró que muchas de las preocupaciones ciudadanas sirvieron como punto de partida para análisis técnicos profundos del hormigón y otros elementos de carga.
“En la ingeniería siempre se hace el mayor y el mejor esfuerzo para garantizar la seguridad de una obra”, afirmó De León. El especialista subrayó que, aunque algunas situaciones pudieron aparentar debilidad superficial, las evaluaciones determinaron la inexistencia de riesgos reales de falla estructural. Asimismo, recalcó que “nadie que esté en el ejercicio de la ingeniería quisiera que una estructura falle por error de diseño, construcción o supervisión”, garantizando que el Estado mantiene la disposición de realizar auditorías internacionales adicionales si fuesen requeridas.




