Tres hombres con fusiles de asalto intentaron ingresar a la sede diplomática; las autoridades vinculan a uno de los agresores con grupos radicales islámicos.
Un tiroteo registrado este martes frente al edificio que alberga el consulado de Israel en Estambul, Turquía, resultó en la muerte de uno de los atacantes y dejó a otros dos heridos y bajo custodia policial. El incidente ocurrió en el céntrico distrito de Levent alrededor de las 12:40 hora local, cuando un grupo de tres hombres armados con fusiles de asalto intentó ingresar a la edificación donde se encuentra la oficina diplomática.

El gobernador de Estambul, Davut Gül, informó que dos agentes de la policía resultaron con heridas leves durante el enfrentamiento. Según las autoridades turcas, el consulado israelí, ubicado en el séptimo piso del inmueble, se encuentra sin actividad oficial desde hace más de dos años, luego de que Israel retirara a su personal diplomático de suelo turco por motivos de seguridad en octubre de 2023.
Vínculos con el radicalismo y antecedentes
Las investigaciones preliminares, compartidas por el ministro del Interior, Mustafa Çiftçi, revelaron que los agresores se trasladaron al lugar en un vehículo de alquiler desde la ciudad de Izmit. Se confirmó que dos de los atacantes son hermanos y que uno de ellos poseía antecedentes penales relacionados con el tráfico de drogas.

Asimismo, los servicios de inteligencia identificaron nexos entre uno de los involucrados y una organización religiosa radical. Reportes de la cadena turca NTV sugieren que el grupo forma parte de la red operativa del Estado Islámico (EI o Daesh) en territorio turco. El Gobierno ha iniciado una investigación judicial exhaustiva para esclarecer los motivos del atentado y determinar posibles ramificaciones de la célula terrorista.
Contexto de alta tensión
El ataque se produce en un clima de fuerte agitación social en Turquía, donde son frecuentes las manifestaciones contra las operaciones militares de Israel en Gaza y Cisjordania, así como su papel en el actual conflicto con Irán. A pesar de que la sede diplomática no estaba operativa, la policía de Estambul mantenía un dispositivo de vigilancia permanente en la zona como parte de las medidas de protección a centros culturales y religiosos de la comunidad judía.
Este suceso eleva la alerta de seguridad en las principales ciudades de Turquía, mientras las autoridades refuerzan la custodia de puntos estratégicos para evitar nuevos incidentes derivados de la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio.





