El proyecto suministrará 125 millones de galones diarios de agua potable para el Gran Santo Domingo, Cotuí y Monte Plata; la obra estratégica estaría lista para el año 2028
La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentaron los resultados del estudio de disponibilidad hídrica del embalse Hatillo. Los análisis técnicos confirman que la infraestructura permitirá el suministro de 125 millones de galones de agua diarios, equivalentes a 5.5 metros cúbicos por segundo, para el municipio de Cotuí, la provincia Monte Plata y el Gran Santo Domingo.

El director de la Caasd, ingeniero Fellito Suberví, explicó que este proyecto busca solucionar el déficit histórico de agua en estas demarcaciones mediante el fortalecimiento de la seguridad hídrica y la resiliencia climática del sistema Hatillo–Gran Santo Domingo. La iniciativa es ejecutada con fondos del BID y una contrapartida del Estado dominicano.
Detalles técnicos y operativos
Los equipos técnicos informaron que las mejoras estructurales impulsadas por la Caasd, que incluyen la reducción de pérdidas y optimización operativa, permiten que el suministro se mantenga en una primera fase de extracción sin necesidad de avanzar hacia etapas de mayor impacto en el embalse.
El sistema Hatillo ha sido valorado como una infraestructura estratégica para proteger el abastecimiento futuro de agua potable frente a posibles riesgos de sequías extremas en la región. Según las estimaciones oficiales, el proyecto estaría concluido y operativo para el año 2028.
Participación institucional
La mesa de trabajo para la socialización de estos resultados integró a personal técnico de diversas entidades estatales y del sector privado, tales como:
- Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi).
- Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid).
- Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa).
- Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
- Representantes de Barrick Pueblo Viejo.
Este esfuerzo interinstitucional tiene como fin garantizar la calidad y continuidad del servicio de agua potable para millones de personas, integrando criterios de sostenibilidad y adaptación al cambio climático en la gestión de los recursos hídricos nacionales.




