El Gobierno cubano calificó el anuncio de Abelardo de la Espriella como un acto de subordinación a la política de Estados Unidos y defendió los vínculos históricos entre ambos países.
La Habana.– El Gobierno de Cuba rechazó este martes el anuncio del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, de cerrar la embajada colombiana en La Habana, al considerar que la medida constituye un acto de “subordinación” a la política de Estados Unidos hacia la isla.

A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba afirmó que las declaraciones del próximo mandatario colombiano se apartan de la histórica relación de amistad y cooperación que, según La Habana, ha existido entre ambos países.
“De concretarse esta decisión, que no tiene la más mínima justificación y tampoco responde a los intereses nacionales colombianos, quedaría en evidencia la clara subordinación del próximo gobierno de Colombia a la política de división y confrontación entre nuestras naciones, promovida desde siempre por los Estados Unidos”, señaló la cancillería cubana.
El Gobierno de la isla sostuvo que actualmente mantiene con Colombia una relación bilateral que ha registrado avances en materia económica, comercial, de cooperación e intercambios académicos, beneficios que, aseguró, favorecen a ambas naciones.
Asimismo, La Habana defendió su papel en el proceso de paz colombiano y reafirmó que continuará cumpliendo los compromisos asumidos con los estudiantes colombianos que cursan la carrera de Medicina en Cuba, en el marco de los Acuerdos de Paz firmados en 2016.
“Cuba sabe que esta acción hostil e infundada no representa el sentir del hermano pueblo colombiano, al que hemos apoyado incansablemente durante décadas en la búsqueda de la paz mediante una solución política negociada a su conflicto armado interno”, añade el comunicado.
El pronunciamiento de Cuba se produjo luego de que Abelardo de la Espriella anunciara el pasado domingo una profunda reorganización del servicio exterior colombiano, que contempla el cierre de al menos 14 embajadas una vez asuma la Presidencia el próximo 7 de agosto.
Entre las sedes diplomáticas que serían cerradas figuran las de Cuba, Haití y Nicaragua, además de las ubicadas en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Chequia, Etiopía, Ghana, Hungría, Malasia, Rumanía, Senegal y Sudáfrica.
El presidente electo explicó que la medida busca reestructurar la red diplomática de Colombia, aunque precisó que, en el caso de Cuba y Nicaragua, la decisión implicará el rompimiento de los vínculos diplomáticos.
“No habrá vínculo alguno con tiranías”, expresó De la Espriella al referirse a ambos gobiernos.
El anuncio ocurre en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y Cuba, luego de que Washington endureciera las sanciones contra la isla en los últimos meses, incluyendo un bloqueo petrolero impuesto en enero y nuevas restricciones dirigidas a empresas extranjeras que mantienen relaciones comerciales con el Gobierno cubano.




