El mandatario estadounidense advierte que Teherán deberá elegir entre un nuevo acuerdo o enfrentar consecuencias devastadoras, previo a su llegada a Pekín
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el conflicto con Irán se encuentra “bajo control” y descartó la necesidad de solicitar apoyo a su homólogo chino, Xi Jinping, para resolver la crisis actual. Las declaraciones fueron ofrecidas antes de partir hacia Pekín, donde cumplirá una agenda oficial del 13 al 15 de mayo.

Trump fue enfático al señalar que el tema iraní no figura como una prioridad en sus discusiones con el líder chino. “O bien llegaremos a un acuerdo, o serán diezmados; de una forma u otra vamos a ganar”, sentenció el gobernante frente a la Casa Blanca, manteniendo una postura de máxima presión sobre el régimen de Teherán.
Tensión diplomática y el factor Marco Rubio
La visita de Estado a China ocurre en un contexto de alta tensión diplomática, agravada por la presencia en la delegación oficial del secretario de Estado, Marco Rubio. El funcionario, quien ha sido uno de los críticos más feroces de Pekín durante su trayectoria en el Senado estadounidense, mantiene una sanción de entrada al país asiático vigente desde el año 2020.
La inclusión de Rubio en el viaje presidencial representa un desafío directo a las restricciones impuestas por el gobierno chino, añadiendo una capa de incertidumbre a los encuentros bilaterales programados para esta semana.
Amenaza nuclear y advertencia de la OTAN
Mientras Washington endurece su retórica, desde Irán se han emitido señales de alerta. Ebrahim Rezaei, portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, advirtió que, ante un eventual ataque, la nación persa contempla elevar el enriquecimiento de uranio al 90 % para uso en armamento nuclear.
Paralelamente, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, instó a los países miembros a incrementar la inversión en defensa. Rutte justificó este llamado ante la prolongada agresión rusa en Ucrania y el creciente rol de China en la geopolítica global, calificando el escenario actual como “un mundo más peligroso”.




