Nuevo reglamento impide a partidos interferir en la operatividad y el manejo de datos
SANTO DOMINGO. – Con el objetivo de blindar la seguridad del proceso de renovación de la cédula 2026-2027, la Junta Central Electoral (JCE) ha oficializado las normas de conducta para los veedores de las organizaciones políticas. El nuevo protocolo busca un equilibrio entre la fiscalización partidaria y la fluidez del servicio, dejando claro que los observadores no tienen autoridad administrativa sobre los empleados ni acceso a la información sensible de los ciudadanos.

Bajo este nuevo esquema, los partidos solo podrán designar a una persona por demarcación geográfica, quien deberá ser ajena a la nómina de la JCE o a instituciones militares y policiales. La labor de estos acreditados será puramente pasiva: podrán observar el flujo de trabajo y documentar irregularidades, pero tienen prohibido dirigirse directamente a los técnicos o capturar datos personales mediante fotografías o grabaciones de video.
La normativa es tajante al prohibir cualquier tipo de intervención en el ciclo de entrega del documento, desde la toma de huellas y fotografías hasta el proceso final de grabado láser. Además, el organismo electoral ha vetado cualquier manifestación política o uso de propaganda dentro de las oficinas, obligando a que cualquier queja técnica sea reportada de manera jerárquica a través de los delegados acreditados ante la Secretaría General.

Para asegurar el cumplimiento de estas reglas, el registro de cada representante será digital y exhaustivo, incluyendo perfiles profesionales y ubicación específica de servicio. Con esta medida, la JCE intenta evitar que la presencia política se traduzca en retrasos operativos o vulneraciones a la privacidad de los dominicanos que acuden a renovar su identidad.




