El flujo de divisas se consolida como pilar de la estabilidad cambiaria y el sustento de miles de hogares dominicanos
SANTO DOMINGO. – El envío de remesas familiares hacia la República Dominicana ha demostrado una resiliencia excepcional, acumulando un total de US$55,011.9 millones en el último quinquenio. Según las estadísticas más recientes del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), este flujo de capital no solo se ha mantenido constante, sino que ha crecido hasta alcanzar un promedio anual de US$9,168.7 millones, consolidándose como uno de los motores más robustos de la economía nacional y el principal soporte económico para una parte significativa de la población.

En lo que va del año 2026, la tendencia se mantiene favorable. Durante el primer bimestre, el país captó US$1,870.4 millones, distribuidos en US$982.8 millones recibidos en enero y US$887.6 millones durante el mes de febrero. Estos ingresos son vitales para el dinamismo de sectores locales como el comercio y los servicios, además de ser una pieza clave en la acumulación de reservas internacionales y la estabilidad del tipo de cambio frente a monedas extranjeras.
El ente regulador destaca que este comportamiento ocurre en un contexto global complejo y volátil. Los conflictos geopolíticos en el Medio Oriente han incidido directamente en el alza de los precios del petróleo y sus derivados, lo que genera presiones inflacionarias que afectan el ingreso disponible en los hogares. A pesar de estas dificultades y de un desempeño económico en los Estados Unidos menos vigoroso de lo esperado, los dominicanos en el exterior han priorizado el envío de recursos a sus familiares en la isla.
La evolución de las cifras muestra un ascenso sostenido: mientras que en el año 2021 se registraron US$10,402.5 millones, para el cierre de 2025 la cifra escaló hasta los **US$11,866.3 millones**. Este crecimiento refleja la importancia de la diáspora dominicana, especialmente la residente en los Estados Unidos, país que originó el 81.4 % de los flujos formales recibidos en el inicio de este 2026. España, con una participación del 6.6 %, se mantiene como el segundo mercado de origen, seguido por Italia, Haití y Suiza.
Finalmente, el Banco Central subraya que estos recursos son determinantes para mitigar el impacto de choques externos en la economía doméstica. Las remesas no solo permiten cubrir necesidades básicas de consumo en los hogares receptores, sino que inyectan liquidez al sistema financiero nacional, permitiendo que el país mantenga niveles de inflación controlados y un entorno macroeconómico previsible frente a la incertidumbre de los mercados internacionales.




