Abogados de las víctimas solicitan indemnización de RD$ 200 millones y embargo de bienes; Ministerio Público pide apertura a juicio por homicidio
SANTO DOMINGO. – El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, bajo la dirección del magistrado Raymundo Mejía, inició este lunes la fase de lectura de las acusaciones presentadas por los abogados de las víctimas del colapso del techo del Jet Set Club. El proceso busca determinar la responsabilidad penal de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat en la tragedia ocurrida el 8 de abril de 2025.

Durante la audiencia preliminar, el abogado Eduardo Rodríguez García, en representación de los familiares de Jonauri Sencion Minyetti, se adhirió al pliego acusatorio del Ministerio Público, presentando pruebas que sustentan la querella penal en su constitución civil. De igual forma, el equipo legal encabezado por Natanel Méndez Matos, representante de los allegados de Randi Cedano Castillo, solicitó al tribunal una indemnización de RD$ 200 millones y un embargo retentivo sobre los bienes de los imputados.
Imprudencia estructural y ahorro de costos
La acusación del Ministerio Público sostiene que los propietarios del establecimiento tenían conocimiento de fallas estructurales graves en el techo y, a pesar de ello, implementaron soluciones inadecuadas con el fin de reducir costos operativos. Según las investigaciones, la estructura fue sometida a una sobrecarga crítica mediante la instalación de sistemas de climatización de gran volumen y tinacos de agua, sin realizar los estudios técnicos necesarios.
Los fiscales detallaron que el edificio colapsó bajo el peso de seis unidades de aire acondicionado de entre 15 y 20 toneladas cada una. La fiscalía asegura contar con reportes visuales, fotografías y comunicaciones internas de empleados que advirtieron sobre el peligro antes de que se produjera el desastre que segó la vida de 236 personas y dejó más de 100 heridos.
El impacto de la tragedia
De acuerdo con el expediente, el día del suceso fallecieron 131 personas de manera instantánea en el lugar, mientras que el resto de las víctimas sucumbieron en distintos centros hospitalarios debido a la gravedad de sus lesiones. El Ministerio Público solicita formalmente que los hermanos Espaillat sean enviados a juicio de fondo bajo cargos de homicidio involuntario y lesiones graves.
El proceso judicial continuará con la comparecencia de otras víctimas y la presentación de pruebas adicionales por parte de los abogados que no se adhirieron al órgano acusador. El juez Mejía determinará al finalizar esta etapa si existen fundamentos legales suficientes para elevar el caso a juicio.




