La elección de la República Dominicana al frente del principal órgano de gobernanza de la OMS se efectuó por unanimidad; el país dirigirá los debates sobre financiamiento y políticas sanitarias globales
La República Dominicana alcanzó un hito histórico en materia de diplomacia sanitaria al asumir este lunes la presidencia de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud. La designación recayó sobre el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, quien fue elegido por unanimidad por los delegados de los Estados miembros durante la sesión plenaria de apertura celebrada en la sede oficial del organismo en Ginebra, Suiza.

Tras quedar formalmente instalada la sesión del magno evento, las delegaciones internacionales procedieron al desahogo de los puntos iniciales contemplados en el orden del día, que incluyeron la estructuración de la Comisión de Credenciales y el proceso de votación para la presidencia de la Asamblea, cuya alta responsabilidad y conducción política recaerá sobre la República Dominicana durante el período correspondiente al próximo año.
La asunción del ministro Atallah sitúa al país caribeño en la cúspide del principal escenario de gobernanza y toma de decisiones operativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este liderazgo se materializa en una coyuntura internacional compleja, caracterizada por profundos desafíos globales vinculados al financiamiento sostenible de las estructuras sanitarias, el robustecimiento de los programas de prevención epidemiológica y la articulación de mecanismos institucionales orientados a garantizar el acceso equitativo a los servicios de salud a nivel mundial.
Fortalecimiento de la agenda multilateral
En el transcurso de la misma jornada plenaria, los Estados miembros completaron los escaños de la Mesa Directiva de la Asamblea mediante la elección de los vicepresidentes correspondientes y las autoridades que coordinarán los trabajos de las comisiones principales, las cuales se encargarán de evaluar los reglamentos y presupuestos sanitarios globales.
Con este posicionamiento en el foro internacional, la República Dominicana consolida de manera estratégica su presencia activa y su capacidad de influencia dentro de los espacios multilaterales más trascendentales de las Naciones Unidas, elevando la voz de la región ante las políticas de salud pública global.




