El partido oficialista intensifica las negociaciones para conformar una plancha unitaria de cara a las elecciones internas del 9 de agosto, en las que se escogerán las autoridades para el período 2026-2028.
Santo Domingo.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) entra en la fase decisiva del proceso para renovar su dirección nacional, previsto para el próximo 9 de agosto, sin que hasta el momento exista un consenso definitivo sobre la integración de la plancha que dirigirá la organización durante el período 2026-2028.

A menos de dos semanas de las elecciones internas, las distintas corrientes del partido mantienen abiertas las negociaciones para definir quiénes ocuparán los principales cargos de la dirección nacional, en un proceso en el que el principal objetivo es preservar la unidad de la organización política.
Hasta ahora, el único acuerdo consolidado gira en torno a la eventual elección del presidente Luis Abinader como presidente del PRM. Sin embargo, las conversaciones continúan para definir la Secretaría General, dos de las tres vicepresidencias y las tres subsecretarías generales, posiciones consideradas estratégicas para el funcionamiento de la organización durante los próximos dos años.
Dirigentes de alto nivel consultados por El Día coincidieron en que todavía no existe una plancha de consenso y consideran que el liderazgo de Abinader será determinante para alcanzar un acuerdo que permita mantener la cohesión interna del partido.
La Secretaría General concentra la mayor competencia
El principal punto de negociación se mantiene en torno a la Secretaría General, una de las posiciones con mayor peso dentro de la estructura partidaria y que adquiere especial importancia debido a que, de resultar electo como presidente del PRM, Luis Abinader deberá compaginar esa responsabilidad con los dos años restantes de su mandato al frente del Poder Ejecutivo.
Cuatro dirigentes aspiran a ocupar esa posición: Alfredo Pacheco, Juan Garrigó, Jean Luis Rodríguez y Eddy Olivares, quienes cuentan con experiencia política, liderazgo y estructuras internas que respaldan sus aspiraciones.
La definición de este cargo también refleja el escenario político interno del partido y la influencia de los principales proyectos presidenciales que comienzan a perfilarse dentro del oficialismo.
En ese contexto, Alfredo Pacheco y Jean Luis Rodríguez son identificados con el proyecto político del ministro de Turismo, David Collado, mientras que Juan Garrigó y Eddy Olivares mantienen cercanía con el equipo político de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía.
Dentro de las conversaciones internas también figura la escogencia de la Primera Vicepresidencia del partido, posición para la que Deligne Ascención aparece como el principal candidato.
De concretarse esa designación y si Abinader asume la presidencia del PRM, Ascención tendría un rol relevante en la conducción cotidiana de la organización política, al asumir buena parte de las responsabilidades partidarias mientras el mandatario continúa al frente del Gobierno.
Actualmente, ese cargo es ocupado por Milagros Ortiz Bosch.
Las negociaciones también abarcan la integración de las tres subsecretarías generales, donde se contempla la posibilidad de que algunos de sus actuales titulares permanezcan en sus funciones.
Entre los nombres que continúan sobre la mesa figuran Kelvin Cruz y Jean Luis Rodríguez, ambos vinculados al proyecto político de David Collado, así como la senadora Lía Díaz, quienes podrían ser ratificados como parte del acuerdo que busca equilibrar la representación de las distintas corrientes internas del partido.
La renovación de las autoridades nacionales del PRM representa uno de los procesos internos más importantes para la organización oficialista, ya que definirá la estructura que conducirá el partido durante el período 2026-2028 y servirá de base para la articulación política de cara a los próximos retos electorales.
Con las elecciones internas previstas para el 9 de agosto, las conversaciones continúan entre los principales dirigentes con el propósito de alcanzar una plancha unitaria que preserve la estabilidad y el equilibrio entre los distintos sectores que conforman el partido.




