El ministro aboga por un modelo articulado desde la infancia hasta el doctorado que supere los esquemas pedagógicos del siglo XIX
Santo Domingo, RD | Viernes 20 de marzo de 2026. – El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, sostuvo que la República Dominicana debe ejecutar una reforma profunda en su estructura educativa con el objetivo de formar el talento humano necesario para duplicar el tamaño de la economía nacional hacia el año 2036. El funcionario subrayó que esta iniciativa trasciende los intereses coyunturales y debe consolidarse como una visión de Estado fundamentada en el diálogo y el consenso nacional.
Santos Badía explicó que la propuesta busca modernizar un sistema que, en algunos aspectos, arrastra métodos del siglo XIX que resultan anacrónicos en la era de la información. En ese sentido, defendió la revisión institucional del sector para ofrecer una trayectoria formativa articulada y eficiente que libere a los estudiantes de estructuras rígidas y les permita competir en un mercado global dominado por la inteligencia artificial y la robótica.

En cuanto al debate sobre la unificación del sistema, el ministro citó ejemplos de derecho comparado, señalando que en América Latina 19 países operan con un solo Ministerio de Educación, y que potencias como España, Brasil, México y Francia mantienen estructuras integradas. Asimismo, aclaró que el proyecto de fusión entre los ministerios de educación no pretendía utilizar el 4% del PIB asignado a la educación básica para financiar el nivel superior, como se interpretó de manera errónea en algunos sectores.
La propuesta de transformación contempla un trayecto educativo coherente que inicie desde los 45 días de nacido en los Caipi y se extienda hasta los niveles técnicos, de grado y postgrado. El funcionario insistió en que el país debe adoptar métodos de enseñanza más ágiles, cuestionando la efectividad del modelo actual de materias múltiples semanales frente a sistemas que permitan un enfoque más profundo y adaptado al ritmo de aprendizaje de cada estudiante.
El ministro recordó que, mientras naciones asiáticas aprovecharon la tercera revolución científica para transformar sus economías mediante la tecnología desde hace décadas, la República Dominicana mantuvo un rezago que ahora debe ser superado. Por ello, planteó que la reforma no solo debe mirar hacia el futuro tecnológico, sino también rescatar competencias fundamentales como la redacción, la lectura comprensiva y la ortografía.
Santos Badía puntualizó que el Gobierno trabaja en un proyecto de transformación objetiva para diseñar la escuela de las próximas cuatro décadas. Esta visión busca anticiparse a la desaparición de múltiples empleos tradicionales por el impacto de la ciencia y asegurar que el sistema educativo único esté dirigido hacia un mismo propósito: el desarrollo integral del talento dominicano frente a los desafíos de la aceleración científica moderna.




