El Ministerio de Industria y Comercio y el CNCP establecen una alianza estratégica para garantizar que los productos de la canasta básica no falten en la mesa de los dominicanos ante la crisis en Irán
SANTO DOMINGO, RD | Miércoles 25 de marzo de 2026. – En respuesta a la creciente inestabilidad geopolítica en el Medio Oriente y sus efectos negativos en las rutas del comercio marítimo internacional, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) puso en marcha un protocolo de anticipación estratégica. El ministro Yayo Sanz Lovatón encabezó un encuentro de alto nivel con el Consejo Nacional de Comercio de Provisiones (CNCP) para diseñar un plan de contingencia que asegure el flujo continuo de alimentos y evite la especulación de precios en el mercado local.

Durante la sesión de trabajo, el funcionario explicó que, ante la incertidumbre global provocada por el conflicto en Irán, el Gobierno dominicano ha decidido actuar de manera preventiva para neutralizar cualquier impacto en el abastecimiento interno. Sanz Lovatón enfatizó que esta mesa de articulación con los principales importadores y comerciantes del país funciona como un muro de contención para proteger la estabilidad económica de las familias dominicanas, garantizando que los inventarios de productos esenciales lleguen sin interrupciones desde los puertos hasta los puntos de venta final.
Por su parte, el presidente del CNCP, Jorge Jerez, junto a una delegación de líderes del sector que incluyó a Alberto Leroux, Tomás Marcano y Marino Calderón, manifestó su respaldo total a las medidas gubernamentales. Los representantes del gremio comercial acordaron una alianza de corresponsabilidad que busca mantener la fluidez operativa del sector y mitigar presiones artificiales que pudieran afectar el costo de la vida.
En la reunión también participaron destacados comerciantes como Sócrates Méndez, Olga Payero, Andrés Cosma y Julián Parra, entre otros miembros clave de la cadena de suministro. Con esta acción, el MICM reafirma su rol de protector económico ante la volatilidad externa, asegurando que la República Dominicana cuente con un ecosistema comercial sólido y preparado para enfrentar los retos del actual contexto internacional.




