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Internacionales

Presidente Gustavo Petro califica de “insurrección popular” las protestas contra el Gobierno en Bolivia

Por: Visión Global
mayo 18, 2026

El mandatario colombiano ofreció mediación diplomática para buscar una salida pacífica a la crisis; el presidente boliviano Rodrigo Paz ordenó el repliegue de las fuerzas del orden ante el paro de la Central Obrera

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que el Estado Plurinacional de Bolivia se encuentra sumido en una “insurrección popular” a causa de la oleada de manifestaciones y bloqueos de vías que agitan a esa nación sudamericana. Los movimientos sociales exigen la renuncia inmediata del mandatario boliviano, Rodrigo Paz, en un escenario de conflictividad interna que ha encendido las alarmas de la región.

A través de sus canales oficiales en la plataforma digital X, el gobernante colombiano expuso que las movilizaciones masivas constituyen “la respuesta a la soberbia geopolítica” y remarcó la necesidad de que Latinoamérica y el Caribe sean escuchados por la comunidad internacional desde una perspectiva de paz. Petro, cuya gestión presidencial concluye el próximo 7 de agosto, manifestó la absoluta disposición de su administración para articular e integrar mesas de diálogo, especificando que su Gobierno está dispuesto, “si es invitado”, a “buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”.

Asimismo, el jefe de Estado colombiano formuló un llamado directo para que “no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas” y exhortó a las naciones del continente a edificar una “democracia profunda, multicolor”.

Huelgas e instrucciones de repliegue

La sociedad boliviana arrastra una severa escalada de tensión civil motorizada por demandas colectivas que reclaman reivindicaciones y mejoras salariales urgentes, demandas que progresivamente han mutado en una exigencia generalizada que reclama la dimisión del presidente Rodrigo Paz.

La paralización de las actividades productivas y las huelgas generales son coordinadas por la Central Obrera Boliviana (COB), catalogada como la principal organización sindical y obrera de ese país, cuyos afiliados mantienen bloqueados puntos neurálgicos de las redes viales.

Ante la magnitud del estallido social y los riesgos de confrontación en las calles, el Palacio de Gobierno que dirige Rodrigo Paz emitió directrices específicas a los ministerios de seguridad para ordenar el repliegue estratégico de los contingentes uniformados de las fuerzas del orden. Las autoridades civiles bolivianas justificaron la desmovilización policial y militar bajo el argumento oficial de evitar escenarios de represión y un eventual “derramamiento de sangre” en el país.

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