El canciller Bruno Rodríguez agradeció la solidaridad de Pekín y Moscú, destacando la importancia de la soberanía y el derecho internacional ante la compleja coyuntura que atraviesa la isla.
La Habana | Viernes 13 de marzo de 2026. – En un contexto marcado por una profunda crisis energética y económica, sumado al incremento de las tensiones diplomáticas con los Estados Unidos, el Gobierno de Cuba reafirmó sus alianzas estratégicas con China y Rusia. El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, sostuvo conversaciones con sus homólogos Wang Yi y Serguéi Lavrov, a quienes agradeció el respaldo político y los ofrecimientos de asistencia humanitaria.

Durante el intercambio telefónico con el canciller chino, Wang Yi, ambos diplomáticos analizaron la situación internacional actual, enfatizando la necesidad de preservar la paz y el respeto a la soberanía nacional. Rodríguez resaltó que los pronunciamientos de apoyo por parte de Pekín validan la naturaleza histórica de sus vínculos, manifestando la voluntad compartida de elevar las relaciones bilaterales a niveles superiores de cooperación.
Respaldo de Moscú a la soberanía cubana
De igual manera, el titular de exteriores conversó con el ministro ruso Serguéi Lavrov, reconociendo el “apoyo resuelto” de Rusia a la autodeterminación de la isla. Este diálogo sirvió para dar seguimiento a los acuerdos establecidos durante la reciente visita de Rodríguez a Moscú, orientados a impulsar el desarrollo en sectores clave que ayuden a mitigar la actual precariedad económica que afecta a la población cubana.
El canciller cubano defendió en sus plataformas oficiales el derecho de la nación a elegir su propio destino sin interferencias externas, en momentos donde la estabilidad regional se ve impactada por diversos focos de conflicto.
Un respiro diplomático ante la crisis
Para la administración cubana, estos gestos de solidaridad de las potencias euroasiáticas representan un respaldo político crucial frente al aislamiento y las presiones internacionales. Las gestiones de ayuda propuestas por China y los acuerdos de cooperación con Rusia se presentan como vías alternativas para enfrentar la emergencia energética que ha paralizado gran parte de la actividad productiva de la nación caribeña en las últimas semanas.




