Miles de personas participaron en La Habana en una movilización de respaldo al expresidente cubano.
Miles de personas participaron este viernes en un acto político celebrado en La Habana en respaldo al expresidente cubano Raúl Castro, luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara cargos en su contra por el derribo de dos avionetas ocurrido en 1996.
La movilización reunió a dirigentes políticos, funcionarios y simpatizantes del Gobierno cubano, en medio de las tensiones generadas por la acusación presentada por autoridades estadounidenses.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Castro de haber ordenado el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, hecho en el que murieron cuatro tripulantes.
Durante la actividad, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel participó junto a altos dirigentes del Gobierno y del Partido Comunista de Cuba, aunque no ofreció un discurso público.
Posteriormente, el mandatario calificó el proceso judicial como parte de una campaña mediática y reiteró la posición del Gobierno cubano frente a las acusaciones realizadas por Washington.
Aunque Raúl Castro no estuvo presente en el acto, sí asistieron varios miembros de su familia, incluidos hijos y nietos, además de funcionarios y figuras vinculadas a la estructura política cubana.
En declaraciones ofrecidas a medios internacionales, Mariela Castro, hija del exmandatario, aseguró que su padre mantiene una posición tranquila frente a las acusaciones y rechazó cualquier posibilidad de captura o extradición.
Las tensiones entre ambos países aumentaron luego de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificara recientemente a Raúl Castro como “fugitivo” de la justicia estadounidense.
El caso ha provocado reacciones dentro y fuera de Cuba, mientras continúan los debates sobre las implicaciones políticas y diplomáticas de la decisión tomada por las autoridades estadounidenses.
De acuerdo con reportes oficiales, el Gobierno cubano mantiene actividades de respaldo político y movilización en distintos espacios públicos tras la acusación presentada en territorio estadounidense.




