El portavoz diplomático Ismail Bagaei confirma el análisis de un texto de 14 puntos; el jefe del Ejército paquistaní arriba a Teherán tras las advertencias del presidente Donald Trump
El Gobierno de la República Islámica de Irán informó oficialmente que se encuentra evaluando de manera minuciosa la más reciente contrapropuesta remitida por la administración de los Estados Unidos, orientada a establecer un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto bélico entre ambas naciones. El anuncio coincide con una fase de intensificación en las presiones ejercidas por el mandatario estadounidense Donald Trump hacia el liderazgo de Teherán.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Bagaei, detalló que los canales diplomáticos indirectos han agotado múltiples fases de intercambio de observaciones. Según reportaron agencias oficiales de noticias como Nournews, las delegaciones técnicas persas desglosan las modificaciones sugeridas por Washington a un borrador base de 14 puntos fundamentales, presentado originalmente por Irán semanas atrás en busca de una fórmula de consenso.
Despliegue de mediación y la agenda de Teherán
La facilitación del diálogo de paz ha recaído en las altas esferas del Gobierno de Pakistán. El texto definitivo fue entregado en la capital iraní por el ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, quien cumplió su segunda visita de urgencia a la República Islámica en menos de siete días. Para consolidar este acercamiento, el jefe de las Fuerzas Armadas de Pakistán, general Asim Munir, arribó hoy a Teherán con el propósito de actuar como mediador estratégico ante el liderazgo del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei.
Fuentes diplomáticas indicaron que la delegación de Irán mantiene exigencias específicas para la firma de un armisticio definitivo, entre las que destacan:
- Cese total e inmediato de las hostilidades militares en todos los frentes regionales, incluyendo el territorio del Líbano.
- Levantamiento integral del régimen de sanciones económicas e internacionales.
- Desbloqueo y liberación de los activos financieros iraníes retenidos en el extranjero.
- Pago de compensaciones económicas por los daños de infraestructura derivados de la guerra.
- Reconocimiento explícito de su soberanía territorial sobre el estratégico estrecho de Ormuz.
- Aplazamiento de las discusiones bilaterales relativas al desarrollo de su programa nuclear.
Jurisdicción y control militar en el estrecho de Ormuz
Paralelamente a las negociaciones, el Gobierno de Irán ha endurecido sus medidas de seguridad marítima. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), organismo estatal creado para regular el tráfico de embarcaciones, procedió a publicar una cartografía oficial delimitando su área de control e imposición jurídica en el paso marítimo, vital para el comercio global de hidrocarburos.
El perímetro delineado por las autoridades persas se extiende en su margen oriental desde el monte Mubarak, en territorio iraní, hasta la ciudad de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos. Hacia el flanco occidental, la zona de exclusión abarca el trayecto que va desde la isla de Qeshm hasta la localidad emiratí de Umm al Quwain.
La entidad marítima advirtió de manera formal que todo navío comercial que pretenda transitar por el estrecho de Ormuz deberá tramitar una autorización previa ante sus oficinas de coordinación. Este despliegue normativo responde al mapa de operaciones militares divulgado por la Guardia Revolucionaria a raíz del bloqueo naval que mantiene la Armada estadounidense sobre los puertos y la flota de buques petroleros de Irán.




