La candidata de Fuerza Popular vuelve a liderar el escrutinio con más del 98 % de los votos procesados, en una de las elecciones más cerradas de la historia reciente del país.
Lima, Perú. La candidata conservadora Keiko Fujimori retomó la delantera en el conteo oficial de la segunda vuelta presidencial de Perú y se perfila como la posible ganadora de los comicios celebrados el pasado domingo, en medio de un escrutinio marcado por una diferencia mínima frente a su contendiente, Roberto Sánchez.
Con el 98.20 % de las actas procesadas, Fujimori alcanzaba el 50.001 % de los votos válidos, equivalente a más de 9 millones de sufragios, mientras que Sánchez registraba el 49.999 %, una diferencia de apenas unos cientos de votos que mantiene la expectativa sobre el resultado final.
La tendencia representa un cambio respecto a los primeros días posteriores a la votación, cuando Sánchez, candidato respaldado por el movimiento Juntos por el Perú, había logrado colocarse al frente del conteo e incluso llegó a superar a su rival por alrededor de 42 mil votos.
Sin embargo, el avance del escrutinio de las actas procedentes del exterior permitió a Fujimori revertir esa diferencia y volver a colocarse en la primera posición.
Los organismos electorales peruanos informaron que los votos pendientes corresponden principalmente a sufragios emitidos por ciudadanos residentes en el extranjero y a actas observadas o impugnadas, gran parte de ellas procedentes de Lima, zonas donde la candidata de Fuerza Popular ha mostrado un respaldo significativo.
De mantenerse la tendencia actual, Fujimori lograría alcanzar la Presidencia de la República tras tres intentos fallidos en elecciones anteriores. La líder política fue derrotada en las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021, por lo que este proceso representa una nueva oportunidad para llegar al Palacio de Gobierno.
El posible triunfo también marcaría el regreso del fujimorismo al poder después de más de dos décadas de ausencia en la conducción del Estado peruano. La última vez que ese movimiento ocupó la Presidencia fue durante el gobierno de Alberto Fujimori, quien dirigió el país entre 1990 y 2000.
Durante la campaña electoral, Keiko Fujimori defendió abiertamente el legado político de su padre, destacando los avances económicos logrados durante aquella gestión y las acciones emprendidas contra grupos insurgentes que operaban en Perú durante la década de los noventa.
Por su parte, Roberto Sánchez compitió como representante de una propuesta de izquierda vinculada políticamente al expresidente Pedro Castillo, quien gobernó entre 2021 y 2022 y actualmente enfrenta procesos judiciales.
La ajustada diferencia entre ambos candidatos confirma una vez más la polarización política que caracteriza al escenario peruano. Se trata de la tercera elección presidencial consecutiva que podría definirse por un margen extremadamente reducido.
En los comicios de 2016 y 2021, Keiko Fujimori también perdió por diferencias cercanas a los 40 mil votos frente a Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, respectivamente.
Más de 27 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas para elegir al mandatario que gobernará Perú durante el período 2026-2031, en un contexto marcado por la inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década.
Las autoridades electorales continúan procesando las actas pendientes, mientras el país permanece atento a un resultado que podría definirse por uno de los márgenes más estrechos de la historia electoral peruana.




