La primera dama desmintió rumores sobre su relación con el fallecido financista y pidió que las sobrevivientes testifiquen bajo juramento ante el legislativo
WASHINGTON. En una declaración sorpresiva desde la Casa Blanca, la primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, negó categóricamente haber mantenido cualquier tipo de vínculo personal o participación en la red de Jeffrey Epstein. La esposa del mandatario estadounidense enfatizó que cualquier especulación que la relacione con las actividades del fallecido financista “debe terminar hoy”, calificando los rumores como intentos malintencionados de afectar su reputación.

Melania Trump aclaró que solo coincidió brevemente con Epstein en el año 2000 y aseguró que nunca tuvo conocimiento de los abusos cometidos por este contra menores de edad. Asimismo, negó conocer a Ghislaine Maxwell, socia de Epstein, describiendo una comunicación por correo electrónico filtrada del año 2002 como una simple “correspondencia casual” y una respuesta de cortesía.
Pedido de justicia y testimonio público
Más allá de su defensa personal, la primera dama instó a los legisladores estadounidenses a abrir un espacio oficial para que las sobrevivientes de la red de tráfico sexual puedan ofrecer sus testimonios. “Todas y cada una de las mujeres deberían tener su día para contar su historia en público si así lo desean, y luego su testimonio debería quedar registrado permanentemente en las actas del Congreso”, expresó.

Según la primera dama, solo mediante declaraciones bajo juramento frente al Congreso se podrá alcanzar la verdad definitiva sobre el caso que ha conmocionado a la opinión pública internacional. Esta solicitud encontró eco inmediato en sectores de la oposición, donde legisladores demócratas manifestaron su respaldo a la propuesta de celebrar audiencias públicas a la brevedad posible.
Contexto y repercusiones
Aunque el presidente Donald Trump ha reconocido que conoció a Epstein en el pasado, ha reiterado que lo expulsó de su club Mar-a-Lago tras considerarlo una persona “repugnante”. Si bien el nombre del mandatario aparece en diversos archivos relacionados con el caso, hasta el momento no existen indicios de conductas delictivas por su parte.
La intervención de Melania Trump reaviva el debate sobre la transparencia en la investigación del Departamento de Justicia y la publicación de los archivos de Epstein. Con su llamado al Congreso, la primera dama busca que las víctimas tengan una plataforma formal para ser escuchadas, asegurando que sus relatos queden documentados en la historia legislativa del país.




