El gobernante cubano advierte que una incursión militar de Washington desataría un “baño de sangre” con consecuencias devastadoras para la región; La Habana no confirma ni niega la adquisición de 300 drones a Rusia e Irán
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que su nación posee “el derecho absoluto y legítimo a defenderse” ante lo que considera una inminente escalada bélica impulsada por los Estados Unidos. Los pronunciamientos del mandatario surgen tras las filtraciones que aseguran que el archipiélago caribeño habría incorporado a sus sistemas de defensa un lote de 300 drones militares suministrados por Rusia e Irán.
“Cuba, que ya sufre una agresión multidimensional de EE.UU., sí tiene el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica, lo que no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano”, argumentó de manera textual el jefe de Estado, sumándose a la contraofensiva diplomática de su administración para frenar los argumentos de intervención que se ventilan en Washington.
Díaz-Canel insistió en que las Fuerzas Armadas cubanas no constituyen un factor de peligro para la estabilidad continental. “no representa una amenaza ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país”, sostuvo el gobernante, añadiendo que de esto están plenamente conscientes las agencias de defensa y seguridad nacional estadounidenses. En cambio, denunció que la verdadera infracción al derecho internacional proviene de la Casa Blanca al proferir amagos de intervención armada contra un Estado soberano, un acto que catalogó explícitamente como “un crimen internacional”.
Advertencia de un impacto regional devastador
La máxima autoridad del gobierno cubano alertó a la comunidad internacional que un hipotético despliegue militar norteamericano en la isla caribeña desencadenaría una catástrofe humanitaria de grandes proporciones. Díaz-Canel advirtió textualmente que, “de materializarse, provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”.
Los altos cargos del Palacio de la Revolución han evitado desmentir o validar de manera explícita los datos publicados el domingo por el portal de noticias norteamericano Axios sobre la compra de los citados vehículos no tripulados. En su lugar, el aparato diplomático se ha centrado en defender la soberanía nacional bajo el amparo de los marcos legales internacionales. En esa línea, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, reiteró que la isla “defiende la paz y se dispone y prepara para enfrentar la agresión externa en ejercicio del derecho a la legítima defensa que reconoce la Carta de la ONU”.
El canciller insistió en que, “sin excusa legítima alguna, el Gobierno de EE.UU. construye, día tras día, un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”.
Contexto de la filtración y presiones de Washington
La documentación que manejan los servicios de inteligencia de los Estados Unidos sostiene que el Pentágono evalúa los riesgos logísticos que representan estos drones, los cuales presuntamente podrían ser utilizados en operaciones dirigidas contra la Base Naval de la Bahía de Guantánamo, embarcaciones de la Armada estadounidense en el Caribe o el enclave costero de Key West, en el extremo sur de Florida. Las agencias norteamericanas también denuncian el despliegue de asesores tácticos de las fuerzas armadas iraníes en la ciudad de La Habana.
Estos informes de inteligencia incrementan los argumentos políticos y jurídicos de la administración de Donald Trump para justificar una eventual incursión. El clima bilateral entre Washington y La Habana atraviesa por su periodo de mayor hostilidad en las últimas décadas, en un escenario donde el gobierno estadounidense mantiene desde el pasado mes de enero un severo esquema de asfixia económica y presiones directas orientadas a forzar transformaciones estructurales en los modelos políticos y económicos del régimen comunista.




